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BOLETÍN DE BARRANCA, 25 de JUNIO al 1 de JULIO 2001
MESA REGIONAL - RED DE HERMANDAD

Jueves, 28 de junio
Los soldados acantonados temporalmente en una casona privada y en la Casa Comunal del barrio Primero de Mayo se retiran, después de haber quedado una semana.

Sábado, 30 de junio
En la noche Pedro Ospina es asesinado en su casa en el barrio Primero de Mayo por dos hombres, según se dice pertenecientes a los paramilitares. Pedro Ospina era un líder muy popular del sector nororiental. Durante la incursión de los paramilitares el 23 de diciembre del año pasado, Pedro fue una de las víctimas de la abierta colaboración entre las Fuerzas Públicas y ese grupo. Tenía el valor de denunciar esa colaboración ante la Fiscalía, y como consecuencia fue amenazado poco después. Por razones de seguridad tenía que salir de la ciudad, pero no aguantaba vivir fuera de su comunidad, de manera que regresó, a pesar del riesgo que eso implicaba.
Su asesinato ha causado bastante inquietud y temor en el sector. Otra gente valiosa que entonces denunciaron los hechos de la incursión de los paramilitares en diciembre pasado están en riesgo también.
El mismo domingo, una noche después del asesinato, tres familias del barrio, restantes de las 80 que recibieron ultimatums de las AUC de salir de Barranca (veáse Boletín 28 de mayo a 10 de junio), al final se marchan. Un comentario en el barrio dice que Pedro no debía nada a nadie, pero que eso ya no es garantía para nada.
En el entierro participan mucha gente, tanta como para llenar cuatro buses, que superan su temor para mostrar su rechazo al asesinato de uno de sus líderes.

Continúan las desapariciones forzadas sin que la formación del Bloque de Búsqueda por parte de la Fiscalía Especializada, la Procuraduría Penal y el CTI muestre resultados. Sin embargo, poco a poco los familiares se atreven a denunciar los casos de desaparecidos, así que poco a poco saldrá a la luz la dimensión real de esa estrategia de obtener un control total en los barrios manteniendo la aparente calma.

De igual manera siguen los rumores de una posible incursión de la guerrilla en la ciudad. En algunos barrios nororientales se siente una calma más tensa, que se debe en parte a los frecuentes patrullajes de paramilitares armados. Esa semana los rumores se nutren por el control temporal del río cerca de Puerto Wilches por parte de la guerrilla y por fuertes combates entre paramilitares y FARC y ELN juntos en el sur del Sur de Bolívar.

En un comunicado a la opinión pública los bloques Central Colombiano, Central Bolívar y Santander de las AUC anuncian que a pesar de la "persecución" que sufren por parte de las Fuerzas Públicas van a seguir con su lucha contra la insurgencia y la corrupción en Colombia y Barranca.


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