El
pasado 11 de febrero recibimos su comunicación relativa al
proyecto de
"Central de ciclo combinado de 800 MW, términos municipales de
Banyeres de
Mariola y Beneixama (Alicante)", a la que se acompañaba la
correspondiente
memoria resumen, elaborada por la empresa promotora, GLOBAL3.
En
la
citada comunicación se establecía un plazo de 30
días hábiles para la emisión de
sugerencias, referidas a aspectos ambientales, con respecto a los
contenidos
que se deberían considerar en el Estudio de Impacto Ambiental,
así como otras
posibles alternativas de actuación.
Por
ello, una vez analizada la documentación recibida, exponemos las
siguientes consideraciones y sugerencias:
1. En
primer lugar se debe tener en cuenta que esta nueva
central térmica de 800 MW representaría un caso claro de
sobreequipamiento
innecesario; el estudio del parque de generación
eléctrica prueba que existe
potencia eléctrica instalada en el Estado español
suficiente para atender la
demanda actual y previsible de electricidad.
Según
informa Red
Eléctrica Española[1]
(REE), la máxima potencia histórica demandada (valor de
media horaria) en el
sistema peninsular tuvo lugar el 27/01/2005 a las 19:57 horas y
alcanzó los
43.708 MW. Para cubrir estas demandas había instalados a
31/12/2004, según el
informe del 2004 de la misma institución, 66.784 MW (51.287 Mw
en régimen
ordinario y 15.497 MW más en el llamado régimen especial).
Además,
el informe de
seguimiento elaborado por la Comisión Nacional de Energía
(CNE) en septiembre
de 2004[2]
prevé que sólo entre enero de 2005 y enero de 2008
inicien su operación
comercial 41 nuevas centrales de gas de ciclo combinado, que se
encuentran en
distintas fase de tramitación y construcción (entre las
cuales, por supuesto,
no se incluye la de Beneixama-Banyeres). Dichas centrales suman una
potencia
nominal de 22.97O MW. Hay que aclarar que el informe de la CNE no
incluye los
proyectos existentes cuya fecha prevista de puesta en marcha es
posterior a
enero de 2008.
2. En
cuanto al incremento de la demanda de electricidad, es
altamente improbable que éste se mantenga al ritmo desbocado de
los últimos
años, por lo que no se necesita tanta potencia eléctrica.
El PSOE
—en la
oposición— y los grupos ecologistas coincidimos en
señalar la desmesura
absoluta de las previsiones de aumento de la demanda de electricidad
del Plan
de Infraestructuras de Gas y Electricidad del gobierno anterior. Dicho
Plan preveía
que en el actual decenio la demanda de electricidad crecería a
una media
acumulativa anual del 3,7% y que el consumo per cápita lo
haría en este periodo
hasta un 41,4% (en la UE se espera que crezca "sólo" un 13,8%).
Contra lo
que es frecuente creer, la intensidad eléctrica del Estado
español (electricidad por unidad de
producto interior bruto) e
incluso el consumo per cápita de electricidad es superior al de
países como
Italia, con climatología similar y mayor nivel de renta. Esta
tendencia se ha
agudizado en los últimos años debido al crecimiento
desbocado de la demanda de
electricidad, lo que prueba el aumento de la ineficiencia de nuestro
sistema
eléctrico, que se traduce en un impacto ambiental desmesurado,
en una pérdida
de eficiencia y en un factor de desequilibrio de la balanza de pagos.
Es
necesario implantar planes de ahorro eléctrico y en
general energético en nuestro país para evitar el
despilfarro de energía.
Dichos planes deberían incluir medidas como prohibir la
fabricación de equipos
eléctricos ineficientes, publicitar el uso de los eficientes o
combatir —modificando el sistema
tarifario— la tendencia al empleo de la
electricidad para
producir calor. Sobre el sector industrial también debe actuarse
modificando la
tarifa que beneficia a grandes consumidores industriales de
electricidad, sobre
todo cuando apenas si generan empleo y emplean materias primas
importadas (como
es el caso de la industria del aluminio), y creando mecanismos fiscales
y
financieros para la implantación de equipos más
eficientes.
Urge
también mejorar las condiciones térmicas de los
edificios, mediante una regulación más exigente que la
contenida en el actual
proyecto de Código Técnico de la Edificación
(CTE), que además lleva ya más de
dos años de retraso respecto a las previsiones legales
contenidas en la Ley
38/1999 de Ordenación de la Edificación. La propuesta
presentada en septiembre
de 2004 por diversas organizaciones ecologistas, sindicales, de
consumidores y
empresariales permite un ahorro de la energía destinada a la
climatización de
viviendas (calefacción y refrigeración) de entre el 35% y
el 40% del consumo
actual, lo que reduce el consumo total de energía de las
viviendas en un 24% (frente
al 16,8% que supone el proyecto de CTE) y disminuye en un 4% el consumo
energético español.
Como
consecuencia del ahorro energético de las viviendas
nuevas sólo por aislamiento (no se contemplan otras acciones
como la
rehabilitación en edificios existentes), las emisiones de CO2,
en el período
2004-2012, se reducirían en 8,5 Mt, frente a las 5,3 Mt que
supone el proyecto
de CTE.
3. Emisiones de CO2
El
aumento de las
emisiones de dióxido de carbono que supondría la
instalación de esta central
térmica de ciclo combinado (CTCC) es incompatible con el
compromiso adquirido
por la Unión Europea en el cumplimiento del Convenio Marco sobre
el Cambio
Climático aprobado en la cumbre de Río en 1992, de
reducción de las emisiones
conjuntas de todos los países de la Unión en un 7% para
el periodo 2008-2012,
respecto al nivel de emisiones de 1990 que se toma como referencia.
Según el
reparto interno de esa “burbuja” europea, correspondería al
Estado español un
incremento de un 15%. Según datos recientes, los valores de
emisiones actuales
suponen ya un incremento de un 45,4%, el triple de lo autorizado por el
Protocolo de Kioto. Proseguir en esa senda de incremento en las
emisiones de CO2
solamente supondrá aumentar el grado de incumplimiento de los
compromisos
internacionales por parte del Estado español.
No deben
ignorarse
tampoco, por su contribución al cambio climático, las
fugas accidentales de
metano (CH4, componente casi exclusivo del gas natural) cuyo
potencial de calentamiento a 20 años es 56 veces mayor que el de
una cantidad
igual de CO2.
Por otra
parte, el
reciente "Plan nacional de asignación de derechos de
emisión
2005-2007" sólo reconoce derechos de emisión a 2
centrales de ciclo
combinado en el País Valencià: 2 grupos en
Castelló y 3 en Sagunt (en
construcción).
Por todo
lo dicho
anteriormente creemos que no está justificada la
instalación de ninguna nueva
instalación de generación de energía
eléctrica de origen térmico y en especial
la CTCC de Beneixama-Banyeres de Mariola y que el estudio de impacto
ambiental
debería garantizar la compatibilidad de la instalación
con los objetivos de
reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y con los
compromisos
adquiridos por el Gobierno.
4. Emisión de
contaminantes a la atmósfera.
Si el
argumento de necesidad energética no justifica la
instalación de la CTCC de Beneixama-Banyeres de Mariola, menos
aún queda
justificada por el gran impacto que sus emisiones provocarían
sobre la zona y
la población.
Uno de
los problemas más graves que generan las CTCC
son las emisiones de contaminantes a la atmósfera, las cuales
generan un gran
impacto en un radio de decenas de kilómetros (incluso de
centenares de
kilómetros), que afecta tanto a los ecosistemas naturales como a
la población.
Gasoil (876 h.)
Gas nat. (7884 h.)
Total
CO2
2.127.435,7 Tn
359.892,9 Tn
2.487.298,6 Tn
NOX
NO (80 %)
NO2 (20 %)
1.971 Tn
1.576,8 Tn
394,2 Tn
383,7 Tn
306,9 Tn
76,7 Tn
2.354,7 Tn
1.883,7 Tn
470,9 Tn
SO2
117,5 Tn
446,1 Tn
563,6 Tn
Partículas
170,3 Tn
66,6 Tn
236,9 Tn
4.1. Ozono.
Los
óxidos
de nitrógeno, emitidos en ingentes cantidades por las CTCC, son
precursores de
la formación de ozono, el oxidante troposférico
más abundante y un importante
componente de la polución fotoquímica. El ozono
troposférico se genera por
reacciones fotoquímicas en las que participan compuestos
orgánicos volátiles (COV,
que también emiten las CTCC) y óxidos de nitrógeno
(NO, NO2) en
presencia de luz solar. Cada molécula de NO produce varias
moléculas de ozono y
cada molécula de COV interviene 5 veces como valor medio en esta
reacción,
hasta que se degrada y deja de ser fotorreactiva.
El ozono es un contaminante de importancia
creciente y constituyente primario del “smog” en las ciudades. El ozono
troposférico, como potente oxidante, tiene un efecto negativo
sobre la salud
humana y sobre la vegetación; tiene también efectos
corrosivos sobre diversos
materiales.
Causa irritación del sistema respiratorio produciendo
tos, irritación nasal y de garganta y molestias internas en el
tórax, reducción
de la función pulmonar, empeoramiento de alergias respiratorias
y asma, lesión
en las células mucosas que cubren el interior de los pulmones y
agravamiento de
las enfermedades respiratorias crónicas como el enfisema
pulmonar y la
enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Son especialmente
sensibles los siguientes grupos de población: niñ@s,
ancian@s, personas con
enfermedades respiratorias y coronarias y adultos que realicen
actividades
físicas prolongadas en el exterior.
Respecto
a las
especies vegetales, el ozono tiene efectos muy
negativos, ya que afecta a la actividad de la fotosíntesis, lo
que provoca
inhibición del crecimiento, trastornos del metabolismo
(reducción en el
crecimiento de flores, frutos y semillas) y mayor vulnerabilidad a
plagas,
enfermedades y sequías. Recientes
estudios destacan la
sensibilidad al ozono de la encina (Quercus
ilex) y del pino carrasco (Pinus
halepensis), especies forestales predominantes en las sierras de
estas
comarcas.
Las
plumas de óxidos de nitrógenos
producidos en las plantas termoeléctricas pueden viajar largas
distancias[3], hasta de
centenares de km, según las condiciones atmosféricas y
los
vientos. Si esas plumas viajan de noche, los óxidos de
nitrógeno
(principalmente NO2) permanecen estables químicamente
hasta el día
siguiente, en el que la radiación solar les hará
participar en reacciones fotoquímicas
en puntos muy alejados de su lugar de origen. Esto sucede especialmente
en
zonas con presencia de vegetación (principalmente del
género Quercus, como la
encina), que emite diversos compuestos orgánicos
volátiles (COV) de manera
natural, con valores máximos en primavera-verano, cuando se dan
las máximas
irradiaciones y temperaturas.
Observamos,
por tanto, que el aumento de los
niveles de óxidos de nitrógeno tendría graves
consecuencias sobre la vegetación
de espacios naturales protegidos próximos al lugar donde se
pretende instalar
la CTCC (ver punto 5), donde la reacción entre los óxidos
de nitrógeno con los
COV que se generan en las zonas forestales de manera natural
incrementaría los
niveles actuales de ozono troposférico que, como exponemos a
continuación, son
ya elevados.
Cabe
reseñar que el seguimiento que se
realizó en el Parque Natural del Carrascal de la Font Roja entre
junio/1996 y
junio/1997 (informe realizado por los técnicos de la Conselleria
de Medi
Ambient Ángel la Orden Gil y José V. Miró Bayarri)
detectó que los índices de
contaminación por ozono en el parque natural eran muy elevados:
65 superaciones
(en 365 días) del umbral de protección de la salud,
fijado en ese momento en
110 µg/m3 como promedio octohorario; y 219
superaciones del umbral
de protección de la vegetación, que entonces era de
65µg/m3 como
promedio diario.
Han
existido episodios de contaminación por
ozono en el País Valencià y se han superado los
últimos veranos los umbrales
señalados por la legislación vigente en varias
poblaciones valencianas, algunas
relativamente distantes de los focos emisores de contaminantes
primarios. En la
estación de medición "Verge dels Lliris" (Alcoi), que es
la más
cercana a Banyeres-Beneixama de la Red de Vigilancia y Control de la
Contaminación
Atmosférica de la Comunidad Valenciana, durante el año
2004 se registraron 14
superaciones octohorarias de 120 µg/m3 y 1
superación horaria de 180
µg/m3.
Los
informes finales de los años 2001, 2002
y 2003 del PREVIOZONO (Programa Especial de Vigilancia del Ozono
Troposférico
en la Comunidad Valenciana), elaborados por la Fundación Centro
de Estudios
Ambientales del Mediterráneo (CEAM) para la Generalitat
Valenciana, detectan
asimismo en las estaciones de medición de Alcoi elevados
porcentajes de superaciones
del umbral de protección a la vegetación durante
primavera y verano.
Porcentaje
de superaciones del umbral de
protección a la vegetación
(65 µg/m3) en las
estaciones de medición de Alcoi
Periodo marzo-octubre 2003
|
|
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
|
Verge
dels Lliris |
77% |
93% |
87% |
90% |
74% |
97% |
45% |
0% |
Periodo marzo-octubre 2002
|
|
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
|
Verge
dels Lliris |
(sin
funcionamiento) |
42% |
65% |
50% |
16% |
|||
|
Oliver |
29% |
37% |
74% |
93% |
87% |
81% |
30% |
6% |
Periodo marzo-octubre 2001
|
|
3 |
4 |
5 |
6 |
7 |
8 |
9 |
10 |
|
Oliver |
48% |
73% |
90% |
90% |
77% |
90% |
30% |
3% |
|
Rosaleda |
3% |
20% |
26% |
47% |
48% |
71% |
10% |
0% |
Por otra
parte, El ozono es un potente gas
de efecto invernadero, centenares de veces más eficiente en la
absorción de
radiaciones de onda larga, y por tanto genera calentamientos en la baja
atmósfera del orden de 1-2ºC, generando efectos
invernaderos de impacto local.
4.2.
Lluvia ácida, deposición ácida
Los
óxidos de nitrógeno reaccionan con el vapor de agua
ambiental, o el existente
en las nubes, y se forma ácido nítrico, que dará
lugar a la lluvia ácida o a la
deposición seca ácida, dependiendo de la existencia o no
de precipitaciones. La
lluvia o deposición seca ácida es una grave amenaza, de
sobra conocida, para
los cultivos agrícolas, la flora y los bosques, pues daña
las hojas y pone en
peligro la floración. Dada la importancia de los espacios
naturales existentes
en el radio de acción de las emisiones, se debería
estudiar con detalle este
impacto.
Los
nitratos formados pueden transportarse largas distancias y depositarse
sobre
las hojas en forma particulada, con las mismas negativas consecuencias.
Por
tanto, estas emisiones producirían un grave impacto en los
espacios naturales próximos.
4.3.
Formación de aerosoles
Cuando
se
forma ácido nítrico éste reacciona con
moléculas básicas (p.e., amoníaco) para
dar lugar a la formación nitratos, que pueden ser soportes de
condensación de
finas partículas. El 95% de la materia particulada PM2,5 con
diámetro inferior a 2,5 µm (que
es la más peligrosa pues
se infiltra con más facilidad en las vías respiratorias)
está formada por
aerosoles de sulfatos, sulfitos, nitratos o partículas
orgánicas. La fina
materia particulada, especialmente la de diámetro inferior a 10 µm
es la responsable de muchas muertes prematuras y enfermedades
respiratorias.
Eso ha obligado a introducir por primera vez límites de
inmisión en la última
legislación europea (Directiva 1999/30/CE).
4.4.
Deposición de nitratos
Todos
los
óxidos de nitrógeno emitidos por la central
acabarían, tras complejas
reacciones químicas, en forma de nitratos. El nitrógeno
junto con el fósforo
son los elementos nutrientes que limitan el crecimiento de la biomasa y
de la
materia orgánica.
En la
cuenca del mediterráneo occidental se han detectado aportes
anómalos de
nitrógeno por deposición de nitratos procedentes del
aire. Así, aunque hay una
deposición debida a fenómenos naturales (rayos, etc)
estimada en 5 kg/ha y año,
los actuales valores de deposición de nitrógeno oscilan
entre 15 y 20 kg/ha y
año.
El
Centro
de Estudios Ambientales del Mediterráneo está
investigando por encargo de la
Comisión Europea esta deposición anómala de
nitrógeno, debida a los efectos
antropogénicos de las emisiones de óxidos de
nitrógeno por procesos de
combustión.
El aporte anómalo de nitrógeno añadido al nitrógeno utilizado como fertilizante agrícola tendrá su impacto negativo sobre los acuíferos, por aumento de las concentraciones de nitratos.
4.5.
Substàncies químiques perilloses.
La
Agencia de Protección Medioambiental de los EEUU (EPA) en el
documento “Profile
of the Fossil Fuel Electric Power Generation Industry” enumera toda una
serie
de sustancias químicas peligrosas generadas por las centrales
eléctricas por
combustión de gas natural.
Aunque
dichas sustancias están presentes en pequeñas cantidades,
hay que tener en
cuenta que se trata de tóxicos muy peligrosos para la salud
humana, en algunos
casos agentes cancerígenos humanos. Entre dichas sustancias se
encuentran
compuestos orgánicos (benceno, formaldehido, naftaleno, tolueno,
pirenos, etc.)
y elementos inorgánicas (arsénico, cadmio, cromo,
cobalto, plomo, manganeso,
mercurio, níquel, fósforo, etc.).
En el
caso de la utilización de gasoil como combustible, la
producción de dichas
sustancias es mayor y se emite, además, berilio, selenio,
acetato de vinilo,
xileno, dioxinas y furanos.
En todo
caso consideramos necesario evaluar el valor de dichas emisiones y
analizar su
impacto sobre la salud humana.
Por todo
lo expuesto en este punto, consideramos que los aspectos más
importantes que
deberá contener el estudio de impacto ambiental son: la
valoración de la
calidad del aire, antes y después de la actividad; la
caracterización de las
emisiones de contaminantes esperadas y de los factores
climatológicos más
importantes de la zona; el análisis de las posibles reacciones
sinérgicas de los
contaminantes en la atmósfera; la modelización de la
dispersión de la
contaminación atmosférica con una representación
cartográfica de las isolíneas
de inmisión resultantes y atendiendo a modelos de
dispersión de contaminantes
adecuados a las condiciones de climatología y orografía
de la cuenca
mediterránea occidental; los sistemas de control; los planes de
actuación en
caso de que las emisiones sobrepasen los niveles legales; y el estudio
de los
efectos de la contaminación atmosférica sobre la salud,
la actividad agraria y
los ecosistemas naturales.
5. Espacios naturales próximos
Además
de diversas
áreas forestales de interés que no cuentan con ninguna
figura de protección
(sierras de la Fontanella y de la Solana de Beneixama, entre otras),
existen
diversos espacios naturales protegidos a escasa distancia del punto en
el que
se pretende instalar la central térmica:
- Parque Natural de
la Serra de Mariola; declarado mediante Decreto 3/2002, de 8 de enero,
del
Gobierno Valenciano (DOGV nº4167, de 14/01/2002); el Plan de
Ordenación de
Recursos Naturales (PORN) de la Serra de Mariola, aprobado mediante el
Decreto
76/2001, de 2 de abril, del Gobierno Valenciano (DOGV nº3978 de
11/04/2001)
destaca la extraordinaria diversidad vegetal de esta sierra, que
conserva en
muchas áreas interesantes restos de los antiguos ecosistemas
forestales, además
de pinares, matorrales, salviares, etc. El área indicada en la
memoria resumen
del proyecto se encuentra a aproximadamente 1 Km de la zona de
amortiguación de
impactos del Parque Natural establecida por su PORN.
- Parque
Natural de
la Serra del Carrascal de la Font Roja; declarado mediante Decreto
49/1987, de
13 de abril, del Consell de la Generalitat Valenciana (DOGV de
21/05/1987). Tal
como recoge la introducción de dicho decreto, se trata de "uno
de los
ecosistemas mejor conservados de la Comunidad Valenciana" y destaca la
importancia excepcional de su vegetación boscosa (compuesta por
quejigos,
arces, fresnos, tejos, mostajos, serbales, encinas y muchas otras
especies
vegetales, que incluyen endemismos alicantinos o iberolevantinos), con
un
interés muy elevado. El PORN del Parque Natural se aprobó
mediante Decreto
121/2004, de 16 de julio, del Consell de la Generalitat (DOGV
nº4801 de
20/07/2004). La distancia desde el Parque Natural a la ubicación
propuesta para
la central térmica es de poco más de 10 Km.
- Lugar
de Interes
Comunitario de la Comunidad Valenciana nº 67: "Serres de Mariola i
el
Carrascal de la Font Roja". Coincide aproximadamente con la superficie
incluída
en los PORN de los parques naturales de la Serra de Mariola y de la
Serra del
Carrascal de la Font Roja.
- Lugar
de Interes
Comunitario de la Comunidad Valenciana nº 81: "Maigmó i
serres de la Foia
de Castalla".
- Lugar
de Interes
Comunitario de la Comunidad Valenciana nº 62: "Els Alforins". Se
encuentra a aproximadamente 1,5 Km.
- IBA
(Área
Importante para las Aves) nº 160 "Sierras de la Safor y Norte de
Alicante". Se trata de una área de gran interés para
rapaces y otras aves
rupícolas, sobre todo águila-azor perdicera (Hieraaetus
fasciatus), halcón peregrino (Falco
peregrinus), águila real (Aquila
chrysaetos), búho real (Bubo bubo),
chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax),
abejaruco común (Merops apiaster) y
paloma zurita (Columba oenas).
Dista aproximadamente 1 Km del emplazamiento previsto para la central
térmica.
El
estudio de impacto
ambiental debería estudiar con especial atención todas
las posibles afecciones
a los citados espacios naturales.
6. Sistema de refrigeración
Según
la memoria resumen
presentada por la empresa, para el sistema de refrigeración se
utilizarán
aerocondensadores, con lo cual el consumo de agua será menor que
con otros
sistemas (por ejemplo, circuito cerrado mediante el uso de torres),
aunque en
modo alguno se puede afirmar que "la central precise de cantidades muy
reducidas de agua para el funcionamiento", como exponemos en el punto
siguiente.
En
primer lugar
queremos apuntar que la refrigeración por aire mediante
aerocondensadores no
está suficientemente fundamentada, ya que no hay en la memoria
resumen ningún
dato técnico sobre el número, superficie y otras
características de los
aerocondensadores. Hay muy pocos precedentes de grandes centrales de
gas de
ciclo combinado que utilicen ese sistema de refrigeración y, que
conozcamos,
ninguna central termoeléctrica en funcionamiento en el Estado
español lo tiene
instalado. En todo caso sería necesario estudiar con detalle el
impacto del
aire recalentado sobre los ecosistemas y cultivos cercanos a la central.
Calculamos
que el
consumo de agua con el sistema de refrigeración mediante
aerocondensadores
sería, como mínimo, de 420.480 m3 anuales
(consumo medio diario de
1.152 m3), es decir, el equivalente al consumo de 8.229
habitantes
(a razón de 140 l/hab y día). Para dicho cálculo
hemos tenido en cuenta los
datos de consumo del proyecto de la CGCC de Catadau (52m3/h
en
invierno y 92m3/h en verano), con una distribución
igual del periodo
de verano e invierno y funcionando todos los días del año.
Hay que
decir, sin
embargo, que el consumo de agua sería significativamente mayor
cuando la
central funcionara con el combustible auxiliar (gasóleo);
según la Declaración
de impacto ambiental de la CGCC de Morata de Tajuña (BOE de
25/02/2005), en ese
supuesto el consumo de agua se multiplica casi por 8.
La
unidad
hidrogeológica subyacente a la zona en la que se pretende
instalar la central
térmica es la 8.36 Villena-Beneixama, que se encuentra
claramente sobreexplotada,
con unos recursos disponibles (24,12 hm3/año) muy
inferiores a las
extracciones (67,84 hm3/año)[4].
Resultaría,
por
tanto, inadmisible autorizar una concesión de recursos
hídricos superior a los
0,4 hm3 de un acuífero que padece tal déficit.
Cuando,
además, las
prioridades del uso del agua establecidas por el Plan
Hidrológico de la Cuenca
del Júcar (art. 22.1 de la normativa) sitúan la
refrigeración energética por
detrás de otros usos preferentes (abastecimiento a poblaciones,
agrarios y
hidroeléctricos), es obvio que las necesidades de agua del
proyecto lo hacen
inviable en la localización propuesta y en la zona
próxima.
7.
Contaminación acústica
En
cuanto a la
contaminación acústica, la memoria resumen sólo
hace referencia al nivel de
producción sonora de la turbina que, según datos del
fabricante, se puede
estimar en unos 85dB(A) a 1 m de su cerramiento.
Dicha
previsión de
ruido es totalmente incompleta, ya que ignora el generado por las
baterías de
aerocondensadores que se utilizarían para la
refrigeración. Según el
"Informe preliminar sobre la revisión del anteproyecto y estudio
de
impacto ambiental del proyecto de central térmica de Catadau"[5],
los aerocondensadores de
menor ruido existentes en el mercado mundial emiten 85 dB(A) a un metro
de
distancia, considerando un único aerocondensador. En caso de
tener varios hay
que considerar el efecto aditivo del ruido y la posible directividad en
emisión, consecuencia de la ordenación espacial de los
aerocondensadores.
La
mitigación del
impacto acústico mediante medidas correctoras tales como la
instalación de
pantallas acústicas o la plantación de árboles a
efectos de apantallamiento no
tendrían efecto, ya que, según datos de fabricantes, el
centro emisor de los
aerocondensadores está en torno a los 10 metros de altura.
Consideramos,
por
tanto, que el ruido generado por el funcionamiento de la CTCC
afectaría a todas
las personas que estuvieran en un radio de distancia de algunos
kilómetros,
dependiendo de la fuerza del viento.
La
intensidad del
ruido alteraría el biorritmo natural de sueño-vigilia,
produciría alteraciones
neurológicas (cefalalgias, migrañas, mareos, cansancio,
etc.) y psicológicas
(irritabilidad, cambio de carácter, etc.). También
afectaría negativamente al
rendimiento físico e intelectual, dado que impediría
dormir en condiciones
adecuadas.
El
estudio de impacto
ambiental debería estudiar con detalle el ruido generado por el
conjunto de
focos emisores de la central (turbinas, aerocondensadores...), teniendo en cuenta el efecto aditivo del
ruido, la reflexión en el suelo y el posible efecto de
reverberación. Por supuesto,
debería evaluar también los efectos de dicha
contaminación acústica sobre la
salud y el bienestar de la población.
8.
Distancia a núcleos urbanos consolidados
La ubicación
elegida no alcanza los 2.000 m. desde el núcleo más
próximo de población agrupada
exigidos por la legislación para las actividades peligrosas y/o
insalubres.
El estudio de
impacto ambiental debería identificar con exactitud todos los
núcleos de
población agrupada próximos a la instalación,
detallando la distancia existente
entre aquéllos y ésta.
9. La disponibilidad potencial de gas natural para el
funcionamiento de la CTCC no está garantizada
Hay dudas más que fundadas de que sea posible atender la
demanda para todas las centrales de
ciclo combinado, ni aunque
los gasoductos se empleen
a plena carga y se amplie
el número de terminales de regasificación.
Cuestionamos,
por tanto, que GLOBAL3 tenga
libre acceso al mercado del
gas y tenga garantizada esa materia prima para su proyecto de Beneixama-Banyeres.
Hay que
tener en cuenta que en caso de fallos del
suministro de gas, se tendría
que recurrir al combustible secundario (gasoil) en periodos cada vez
más
extensos, lo cual multiplicaría los impactos ambientales.
Consideramos
que el estudio de
impacto ambiental debería garantizar el suministro de gas y
fijar claramente el
máximo periodo de utilización del combustible secundario.
10. Impacto paisajístico
El
impacto
paisajístico de las instalaciones proyectadas sería muy
grave, tanto por la
generación de columnas de humo visibles desde grandes
distancias, como por el
mismo tamaño de las instalaciones (extensión y altura);
especial impacto visual
tendrían las chimeneas, que tendrían al menos 70 metros
de altura. Se trataría
de un impacto irreversible y permanente, sin posible medida correctora
para
minimizarlo.
11. Impacto socioeconómico
La proximidad de una gran
instalación industrial como la que se pretende, en una zona
caracterizada por
su riqueza agrícola —especialmente en los cultivos de aceitunas
y uva— produciría
una desvalorización de sus productos.
Dada la
paulatina disminución de los precios
agrícolas, en la zona se está promoviendo una agricultura
diferenciada y de
calidad, que incluye la agricultura ecológica y la
denominación de origen, con
la esperanza de alcanzar unos márgenes mínimos de
rentabilidad. La
contaminación proveniente de una central térmica de estas
características haría
inviable, no solo los proyectos de agricultura ecológica, sino
los de la
convencional, ya que cualquier intento de mejora en la
comercialización chocaría
con la percepción negativa
sobre los productos agrícolas que provoca la proximidad de
grandes
instalaciones industriales.
Por otra
parte, otro factor de revitalización socioeconómica de
las
poblaciones próximas se basa en el turismo rural, que se
caracteriza por
valorar especialmente el paisaje y el interés histórico y
natural del entorno,
por lo cual la grave alteración derivada de la
instalación de la CTCC que se
pretende conllevaría un impacto negativo irreversible.
En cuanto a
la generación de empleo de la CTCC, hay que
tener en cuenta que los empleos fijos generados son escasos (unos 35) y
especializados, por lo que posiblemente serían
cubiertos
por personas ajenas a la comarca.
Pedimos, por tanto, que el
estudio de impacto ambiental tenga en cuenta, no sólo los
empleos generados por
la instalación, sino también su calidad y
adecuación a la población de la
comarca y, sobre todo, que evalúe los efectos del proyecto sobre
el empleo como
consecuencia del impacto negativo ya comentado sobre el turismo rural y
sobre
la calidad e imagen de los productos agrícolas de la zona.
Lo que
necesitan nuestros pueblos son otro tipo de actividades,
relacionadas o no con la energía, que con las mismas inversiones
generan mucha
más riqueza y puestos de trabajo allá donde se llevan a
cabo, son más
respetuosas con el medio ambiente y no interfieren negativamente en el
desarrollo de otras actividades.
Un buen
ejemplo de actividad social y
ambientalmente sostenible es el proyecto para instalar un huerto solar
en Beneixama
con una potencia de 2,5 MW y una producción anual de 45200 MWh,
que cuenta con
el respaldo del Ayuntamiento de la localidad.
12.
Sobre la aceptación social del proyecto.
El
Estudio de Impacto
Ambiental debe incluir un apartado sobre el grado de aceptación
o de repulsa
social de la actividad, indicando el procedimiento utilizado para su
estimación, tal como establece el R.D. 1131/1988 (art. 10).
Alcoi, 18
de marzo de 2005
[1] Datos de
Red Eléctrica Española extraídos de su
página web:
http://www.ree.es
[2] "Cuarto informe semestral de seguimiento de las infraestructuras referidas en el informe marco sobre la demanda de energía eléctrica y gas natural y su cobertura".- Comisión Nacional de Energía.- Septiembre 2004 (disponible en la página web de la CNE: http://www.cne.es)
[3]
The effect of meso-scale flows on regional and
long-range atmospheric transport in the western Mediterranean area,
M.Millán y B.Artiñano, Atmospheric Environment Vol 25
nº 5/6, pp. 949-963,
1991. En
este trabajo se estudian las plumas formadas en el área
industrial de Bilbao y
en la central térmica de Andorra (Teruel).
[4] Datos
procedentes del informe "Júcar
Pilot River Basin. Provisional
Article 5 Report. Pursuant to the Water
Framework Directive".- Confederación
Hidrográfica del Júcar.-
Septiembre 2004 (disponible en http://www.chj.es/cpj3/imagenes/imagenes.htm)
[5] "Informe
preliminar sobre la
revisión del anteproyecto y estudio de impacto ambiental del
proyecto de
central térmica de Catadau".- Dr.
Enrique A. Navarro (Dpto. de Física Aplicada de la Universitat
de València).-
Burjassot, abril de 2001.